Hilos PDO / Tensores

Se trata de una técnica utilizada para combatir la flacidez facial, uno de los problemas que más preocupa a hombres y mujeres, que buscan conseguir un rostro bien definido y ‘difuminar’ los signos del paso del tiempo.
 
La polidioxanona se lleva utilizando mucho tiempo como material de sutura cardíaca, con lo que se ha podido contrastar su seguridad y está probado que no produce rechazo ni alergias.

Actualmente, estos hilos, que pueden llevar mecanismos de anclaje o no, se aplican a nivel facial, introduciéndose bajo la dermis en forma de malla. La técnica es totalmente individualizada y dura unos 30 min. Cada hilo provoca una fibrosis progresiva en el tejido celular subcutáneo a la vez que estimula la síntesis de colágeno autólogo, lo que facilita su anclaje definitivo y el consecuente “tensado” del área tratada.

Los resultados son naturales y progresivos, y, en general, el efecto definitivo puede observarse las tres semanas, mejorando continuamente hasta alcanzar los tres meses. El tiempo de reabsorción de los hilos es de unos seis y la duración óptima de resultados de 12 a 18 meses. 

Habitualmente se usan en personas a partir de 35 años que quieren prevenir, reparar y/o mejorar la flacidez del rostro. Se pueden combinar con otros tratamientos, como radiofrecuencia, toxina botulínica, rellenos, mesoterapia con vitaminas, láser y, por supuesto, cuidados cosméticos.
También se pueden usar a nivel corporal, en brazos y muslos, rodillas, glúteos y abdomen. 

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