Ginecomastia

La ginecomastia es el aumento anormal uni o bilateral de las mamas en el varón. Representa la patología mamaria más importante en el sexo masculino.
La edad de aparición y sus causas son variables: en el recién nacido y en el 65% de los adolescentes suele ser un proceso transitorio, debido a un aumento de los niveles de estrógenos; en la edad adulta se asocia al envejecimiento y se debe a la hipofunción testicular y al aumento de depósito graso. Existen varios trastornos que pueden asociarse con la ginecomastia: obesidad, insuficiencia renal crónica, trastornos tiroideos, enf. hepáticas, tumores adrenales y enf. pulmonares; así como algunos fármacos, alcohol, marihuana y opiáceos. Además de existir casos familiares con factores genéticos predisponentes, hay un elevado porcentaje de casos de causa desconocida.
Antes de recurrir a la cirugía, se debe establecer un diagnóstico apropiado.
El tratamiento quirúrgico responde más a las repercusiones estéticas que a un posible trastorno funcional. Teniendo en cuenta la edad, hábito morfológico y grado de ginecomastia del paciente, se aplicará uno u otro tipo de técnica quirúrgica:

  •  En la mayoría de casos se procede a realizar una incision cutánea a nivel de la mitad inferior periareolar y eliminar el exceso de glándula mamaria.
  •  En adolescentes obesos con componente glandular peri y retroareolar y tejido graso en exceso, se practica una exéresis quirúrgica + liposucción
  •  En adultos obesos (pícnicos) con mamas de consistencia predominantemente grasa se realiza una liposucción aislada
  •  En individuos con importante pérdida de peso que presentan excedente de piel además de cierta cantidad de tejido glandular estaría indicada una exéresis de tejido cutáneo-graso-glandular + a veces, un autoinjerto libre de CAP (complejo areola-pezón)

Tiempo quirúrgico / Hospitalización

Variable, entre 1 y 3 horas / 24 horas

Anestesia

Local con sedación o general, dependiendo de la cantidad de tejido que haya que resecar y de las características del paciente.

Recuperación

Para evitar posibles hematomas y seromas, se colocan drenajes espirativos que se retiran a las 24 o 48 horas. Se debe llevar un vendaje compresivo o faja y limitar la actividad física (reposo relativo) durante unas dos o tres semanas.

Resultados

Suelen ser muy satisfactorios y definitivos. Los pacientes se sienten mejor con su nueva apariencia y las cicatrices con el tiempo pasan prácticamente desapercibidas.

Los comentarios están cerrados.