Balón intragástrico

La colocación de un Balón Intragástrico es una alternativa no-quirúrgica y no-farmacológica para tratar la obesidad. Este sistema está diseñado para ayudar a bajar de peso, por disminución de la ingesta, al llenar parcialmente el estómago y conseguir así una sensación de saciedad inducida.

El balón intragástrico es un globo de silicona relleno de suero salino o de aire, que se coloca en el estómago. Su presencia restringe el espacio de la cavidad gástrica,  lo que produce saciedad precoz al estimular los barorreceptores de la pared del estómago (centro de saciedad hipotalámico), además, ralentiza el vaciado y afecta los niveles plasmáticos de grelina, adiponectina y leptina. Todo esto facilita el seguimiento de una dieta y, por lo tanto, la pérdida de peso. Se ha demostrado que en 4 meses, la combinación de este dispositivo con una dieta adecuada produce una pérdida de peso similar a la que se obtendría si se hiciera sólo dieta durante un año.

La colocación del balón se realiza por medio de endoscopia (tubo flexible con una cámara que se introduce por la boca) y con sedación (balón de suero) o con anestesia general (balón de aire). En ambos casos, el paciente puede ser dado de alta en tres o cuatro horas.

El balón permanece en el estómago unos 6 meses, en los que el paciente debe seguir los consejos dietéticos de nuestro especialista además de un tratamiento farmacológico de protección gástrica. El paciente debe cambiar sus hábitos alimenticios y su actividad física. Tras este periodo el dispositivo debe retirarse, pero se puede colocar un segundo cuyos resultados están aún por comprobar. Se consigue una reducción de entre 20 y 30 kilos. La retirada se realiza también por vía endoscópica y el paciente se marcha a su casa en unas horas.

Una vez que el balón está fuera, se debe continuar comiendo de forma adecuada, a lo que el paciente se habrá habituado durante los meses que llevaba el balón.
Las indicaciones de este tratamiento incluyen pacientes con obesidad moderada (30-40 de índice de masa corporal); como tratamiento previo a cirugía bariátrica en pacientes con obesidad mórbida, de prueba en pacientes con problemas psiquiátricos y único en personas con problemas cardiorrespiratorios severos, que no pueden ser intervenidos pero necesitan perder peso.

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