|
| |
|
Peelings
químicos |
|
Con el paso del tiempo, el cutis va reflejando los signos
típicos de la edad: arrugas, manchas, cicatrices... Una
manera de devolverle la tersura es renovar la piel y eliminar
las células muertas que la envejecen.
Los peelings consisten en la aplicación de diferentes
sustancias químicas con el objeto de "pelar" o exfoliar
las capas más externas de la piel. Se usa para mejorar
el aspecto de la piel dañada por el sol, disminuir arrugas,
mejorar cicatrices de acné o varicela y decolorar o eliminar
manchas. Dependiendo del poder de penetración de la sustancia
química se eliminarán más capas de piel. A mayor profundidad,
mayores efectos pero también más riesgos. Se emplean sobre
todo en la piel de la cara.
El peeling químico es una de las técnicas más
eficaces para regenerar la piel, por lo que constituye
uno de los procedimientos dermoestéticos más demandados,
dada su inocuidad y buenos resultados. Puede emplearse
como un medio para "mantener una piel sana, tersa, libre
de impurezas y luminosa".
La elección del agente activo (ácido glicólico, tricloracético,
salicílico y/o kójico) dependerá del objetivo del tratamiento
(despigmentante, antiacnéico o antiarrugas). En
todo caso se consigue mejorar la calidad de la piel y
la producción de colágeno y elastina.
Peeling superficial: cierra
los poros, atenúa las cicatrices originadas por el acné
y las arrugas finas. Además, aporta uniformidad al tono
de la piel y un aspecto más juvenil y saludable. Este
tipo de peeling ayuda a "controlar el acné, las foliculitis
y las secreciones sebáceas, y pone la piel en mejores
condiciones para recibir cualquier tipo de tratamiento
dermatológico".
Peeling medio: está indicado
en el caso de envejecimiento solar o tóxico, ya que actúa
sobre las arrugas finas y de profundidad media y sobre
las manchas actínicas. También se emplea como "paso previo
o complemento de muchos tratamientos médicos, como la
microdenervación, lifting o rellenos".
Peeling profundo: con resultados
espectaculares, el peeling profundo consigue
actuar sobre "las arrugas superficiales, medias y profundas,
eliminar manchas actínicas y solares y queratosis. Asimismo,
produce la retracción de la piel, lo que mejora notablemente
los problemas de flaccidez".
La profundidad del peeling determinará la recuperación
de la piel, que puede ir desde unas pocas horas hasta
varios días.
A mayor profundidad del peeling, mayor duración
de los resultados, sin olvidar que el proceso de envejecimiento
seguirá su curso.
Después del tratamiento la higiene es inexcusable, es
imprescindible la protección solar y evitar la exposición
directa al sol. Cada paciente contará con un tratamiento
personalizado, que puede ir desde la aplicación de cremas
hasta complementos dietéticos, para mejorar el problema
específico que presenta su piel.
|
|
|
| |
|
|
|
|