La dermoabrasión es una técnica que
consiste en eliminar las capas más superficiales
de la piel para que, cuando se recupere el organismo
y forme nueva piel (reepitelización) desaparezcan
alteraciones de la superficie o se hagan menos aparentes.
Se utiliza para la corrección de defectos o irregularidades
de carácter moderado a profundo.
El tratamiento se realiza con un rodillo unido a una
pieza de mano motorizada o mediante el uso de lijas
quirúrgicas. La abrasión profundiza hasta
que se alcanza el nivel en el que el defecto que estamos
tratando (cicatriz o arruga) desaparece sensiblemente.
Mediante la dermoabrasión se tratan las secuelas
de acné en la cara, cicatrices faciales, arrugas
periorales (“código de barras”),
perioculares (“patas de gallo”) y algunas
patologías como el rinofima o las queratosis.
Se realiza con anestesia local o general, dependiendo
de la extensión, ya que puede realizarse en áreas
pequeñas o en la cara completa; sola o a la vez
que otros tratamientos, como el lifting facial. El tratamiento
dura de 30 minutos hasta una o dos horas.
Para completar el procedimiento, generalmente se coloca
un apósito plástico, que evita el dolor
y la formación de costra, y que se mantiene cuatro
o cinco días, o bien la cura se hace abierta,
es decir, con ayuda de pomadas que mantienen la herida
protegida. En este caso se forma una costra, que se
va desprendiendo progresivamente.
Inmediatamente después del procedimiento la piel
aparece roja e hinchada, luego el eritema va perdiendo
intensidad y la inflamación va cediendo y se
normaliza completamente entre 4 y 12 semanas. En los
hombres se debe evitar el afeitado con cuchilla durante
unas semanas.
En general, no se deben practicar deportes muy activos
ni al aire libre durante cuatro a seis semanas. Sobre
todo, es importante proteger la piel del sol para evitar
pigmentaciones. Deben aplicarse pantallas solares hasta
que el pigmento se haya estabilizado. Esto puede durar
entre seis meses y un año. Cuando el proceso
termina completamente, el color de la piel debe ser
muy parecido al de las zonas adyacentes, haciendo el
tratamiento prácticamente indetectable.
Otros métodos para realizar "reparaciones
de superficie" son los peelings químicos
y el láser. El láser de CO2 ultrapulsado
y el de erbium tienen indicaciones parecidas a las de
la dermoabrasión. Se denominan láser de
resurfacing por la remodelación de la superficie
cutánea que producen, con el consiguiente rejuvenecimiento
facial. Los cuidados postoperatorios y las posibles
complicaciones son similares a las de la dermoabrasión
mecánica.
Dependiendo de las expectativas, puede ser necesaria
más de una dermoabrasión.
Es imposible aclarar todas sus dudas con este texto,
ya que muchos aspectos dependen de circunstancias personales.
En Helvetia Clínica le asesoraremos convenientemente sin compromiso.
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